Sube intensidad en la lucha de Estados
Unidos contra Vieques / Vieques' struggle intensified
Pedro A. Zayas and
Freddie Marrero
Nueva
Era-NY
p_zayas@yahoo.com
2-9 de mayo de 2001
Sube
intensidad en la lucha de Estados Unidos contra Vieques
Dámaso Serrano, elegido alcalde de Vieques en noviembre del 2000 sobre
una plataforma anti-Marina, se atrincheró en los terrenos militares del
Navy a tempranas horas del viernes, como un héroe quijotesco que cumple
una promesa sagrada. Antes de irrumpir en la encrucijada, redactó una
carta y la dejó en manos de Taso Zenón, un pescador viequense que a los
cuatro años de edad vio su casa ser destruida por un 'bulldozer' para
acomodar a la Marina de Guerra de los Estados Unidos.
Tal vez como un signo del más allá, el pasado 19 de abril muere Epifania
Rodríguez Rosa, de 76 años y madre de David Sanes Rodríguez,
exactamente dos años después de la muerte de su hijo a causa de una bomba
errada de la Marina. Varios días después del segundo aniversario de la
muerte de Sanes, la jueza Gladys Kessler desató la invasión de los terrenos
de la Marina al negar una petición del Gobierno de Puerto Rico para detener
las maniobras, agitando el avispero colonial que Estados Unidos cultiva
en el archpiélago puertorriqueño desde hace más de cien años.
"Ustedes (La Marina de Guerra) tendrán que encarcelar al Alcalde de Vieques,
no por cometer un crimen, sino por haberle hecho frente a su
abuso arrogante de un pueblo pobre, hispano-parlante, y de color", explicaba
Serrano en la carta entregada a Taso Zenón y dirigida al
almirante Kevin Green. "Ustedes tendrán la fuerza militar, pero ciertamente
carecen de toda fuerza moral para detener nuestra lucha".
Mientras tanto, aquí en los Estados Unidos, el Gobierno de Puerto Rico
publicaba un anuncio a página entera en The New York Times y The Washington
Post. "Presidente Bush, le pedimos que detenga el bombardeo de Vieques
ahora mismo", dice el anuncio publicado en inglés y firmado con fotos
de las celebridades puertorriqueñas Marc Anthony, Benicio del Toro, Ricky
Martin, José Feliciano, Roberto Alomar, Carlos Delgado, Juan González,
Iván Rodríguez, John Ruiz, Félix 'Tito' Trinidad y Chichi Rodríguez.
Las más recientes prácticas militares, que comenzaron el pasado viernes,
han llevado la contienda por Vieques a sus más altos niveles de
confrontación en las seis décadas que lleva la Marina ocupando tres cuartas
partes del terreno viequense. En menos de 24 horas de iniciadas
las prácticas, la Marina se percató de que el Alcalde de Vieques no era
el único que había penetrado el campo de tiro. El actor Edward James Olmos,
el cantautor Robbie Draco Rosa, el abogado ambientalista Robert Keneddy,
el cantante Danny Rivera, el presidente del Parido Independentista Rubén
Berríos y el congresista Luis Gutiérrez se sumaron a Serrano, entre otros
cientos que participaron en la desobediencia civil. Quizás más sorprendente
fue el arresto de la senadora pro-estadidad Norma Burgos, la única líder
del Partido Nuevo Progresista que se unió a los actos de desobediencia
civil.
La Marina respondió a los desobedientes con gases lacrimógenos, balas
de goma, spray de pimienta y otros métodos nunca antes vistos en Vieques,
como la "bolsita de perdigones" y un "gas" que inmoviliza las manos. Aun
así los ejercicios fueron detenidos repetidamente, incluso el domingo
se suspendieron las prácticas en una maniobra de relaciones públicas de
la Marina, ya que en Roma el Papa Juan Pablo II beatificaba a Charlie
Rodríguez, el primer santo puertorriqueño. Sin embargo, a veces el bombardeo
se mantuvo a pesar de que habían personas en el campo de tiro, según testificaron
algunos desobedientes.
En el horizonte de la lucha por Vieques todavía hay muchas cosas por definir.
El cambio de Casa Blanca al Partido Republicano agudiza la
confusión, pues si bien las cosas no marchaban favorablemente para la
pequeña isla del archipiélago de Puerto Rico cuando el demócrata Bill
Clinton era comandante en jefe, siempre ha habido mejor relación entre
los boricuas con el Partido Demócrata que con los republicanos. El supuesto
referéndum que debería celebrarse este año para recoger la posición de
los viequenses está en el limbo y se desconoce si aún se sostiene en Estados
Unidos el compromiso del ex presidente Clinton de sacar a la Marina de
Vieques en el año 2003. Y aunque inicialmente parecía existir una cohesión
total entre los puertorriqueños sobre la salida de la fuerza castrense
de los terrenos de Vieques, recientes incidentes demuestran que aún existe
un sector que defiende la posición de la marina en Vieques. Este es el
caso de Luis Sánchez, empleado civil de la Marina y líder de un grupo
de oposición, quien plantea que deben ser exclusivamente los viequenses
los que determinen el futuro de esas tierras; por lo que sugirió la separación
política de Vieques con Puerto Rico, con el propósito de que se convirtiera
en otra de las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Sin embargo, el planteamiento
no tuvo acogida entre los puertorriqueños que ven a Vieques como parte
del territorio de la nación puertorriqueña.
Con el tiempo, la disputa ha involucrado a todos. El año pasado más de
una decena de periodistas puertorriqueños fueron arrestados, esposados
y encarcelados por entrar al terreno de la Marina, en el ejercicio de
sus funciones. La Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) denunció
públicamente los agravios a fin de que no se interviniera en el libre
ejercicio de esta profesión.
Cinco días después de su incursión, cansado de que siguieran bombardeando
sobre su cabeza y de que la Marina desmintiera su presencia en el campo
de tiro, Dámaso Serrano llamó a una estación de radio, como lo hizo en
varias ocaciones durante su estancia en la zona estringida. Usando las
ondas radiales el alcalde volvió a dejarle saber al alto mando militar
que había personas en el área de los bombardeos. Ya enojado y cansado
de la violencia perpetrada por los militares el alcalde estimó pertinente
darle dos opciones a la Marina: que detuvieran de inmediato los bombardeos
o que lo fueran arrestar en el puesto de observación. Varios minutos más
tarde Serrano se unió a la larga lista de arrestados durante el fin de
semana y fue ingresado a la cárcel federal. Al igual que muchos otros
de los arrestados, Serrano indicó que no reconocerá la autoridad del tribunal
federal para enjuiciarlo. El juró defender a su isla y a su pueblo; el
gobierno de Estados Unidos lo ha encarcelado.
Con la colaboración de Marilyna Rodríguez desde Puerto Rico
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Vieques' struggle intensified
Dámaso Serrano, elected Mayor of Vieques on November 2000 running on an
anti-Navy platform, penetrated the firing range early Friday morning,
like a modern day Don Quixote that wants to keep a promise. Before starting
his crusade he wrote a letter and left it with Taso Zenón, a Vieques fisherman
that witnessed how a bulldozer destroyed his home to accommodate the Navy
when he was four years old. Perhaps as a sign from above, on April 19th
of this year Epifania Rodríguez Rosa -the 76-year old mother of David
Sanes Rodríguez- dies, exactly two years after her son's death because
of an errant bomb. Several days after the second anniversary of Sanes'
death, judge Gladys Kessler opened the gates for the invasion of the Navy's
firing range when she denied a petition made by the Government of Puerto
Rico to halt the bombings.
"(The Navy) will have to imprison the Mayor of Vieques, not for committing
a crime, but because we confronted your arrogant abuse of a poor, Spanish
speaking and colored people," said Serrano in the letter handed to Taso
Zenón and addressed to Admiral Kevin Green, the Navy's
spokesperson for the situation in Vieques. "You might have the military
strength, but you certainly lack the moral truth to stop our fight."
Meanwhile, here in the U.S., the Government of Puerto Rico published a
full-page spread in The Washington Post and The New York Times. "President
Bush, We ask you to stop the bombing of Vieques now," said the advertisement
in English, signed with the portraits of Puerto Rican celebrities Marc
Anthony, Benicio del Toro, Ricky Martin, José Feliciano, Roberto Alomar,
Carlos Delgado, Juan González, Iván Rodríguez, John Ruiz, Félix 'Tito'
Trinidad and Chichi Rodríguez.
The recent military maneuvers, which began Friday, have elevated the Vieques
struggle to its highest levels of confrontation in the six decades
in which the Navy has occupied three-fourths of the island's territory.
In the first 24 hours of practice, the Navy soon learned that the Mayor
of
Vieques was not the only one that had penetrated the firing range. Actor
Edward James Olmos, singer-songwriter Robbie Draco Rosa, environmental
lawyer Robert Kennedy, singer Danny Rivera, Rubén Berrios, and U.S. Representative
Luis Gutiérrez joined Serrano, to name a few of the hundreds of supporters
that participated in the civil disobedience. More surprising was the arrest
of pro-statehood senator Norma Burgos, the only leader of the New Progressive
Party to actively participate in the civil disobedience.
Protesters were confronted with tear gas, rubber bullets, pepper spray
and other methods never before seen in Vieques, such as "little bags of
pellets" and some kind of gas that leaves a person's hands immobilized.
Yet the maneuvers had to be halted repeatedly, including Sunday, when
the Navy, in a public relations stunt, decided to stop the bombing on
the day when Pope John Paul II was granting sainthood to Charlie Rodríguez,
the first ever Puerto Rican saint. However, sometimes the Navy kept bombing
even though it had knowledge that there were protesters in the firing
range, according to witnesses.
There are many things to be defined in the struggle to make the Navy leave
Vieques. The Republican takeover of the White House stirs up confusion.
Even though the horizon was bleak for the small island of the Archipelago
of Puerto Rico when Democrat Bill Clinton was Commander-in-Chief, there
has always existed a better relation between Puerto Ricans and the Democratic
Party than with Republican administrations. The proposed referendum that
was supposed to take place this year to find out if Vieques residents
want the Navy out is still uncertain and so is the compromise to take
the Navy out of Vieques by 2003 set forth by former president Bill Clinton.
And while at first sight there seems to be unity among Puerto Ricans about
the return of the occupied lands to the people, recent incidents show
that there are still a few Navy supporters. Such is the case of Luis Sánchez,
a civil employee of the Navy, who says that only the people of Vieques
should determine the future of the firing range. He suggests the political
separation of the island from the mainland and making Vieques
part of the U.S. Virgin Islands. However, such line of thought is far
fetched for most Puerto Ricans, who think of Vieques as part of the Puerto
Rican nation.
With time, the struggle has reached everyone. Last year
more than a dozen Puerto Rican journalists were arrested, handcuffed and
imprisoned for penetrating the Navy's territory to cover the confrontation
between federal marshals and protesters. The Puerto Rican Association
of Journalists denounced the abuse and demanded that journalists be allowed
to carry out their duties without interference.
Five days after he first broke into the no trespassing area, exhausted
by the bombing and the Navy's refusal to acknowledge his presence in the
firing range, Dámaso Serrano called a radio station, as he had done several
times before during his stay. Using the airwaves the Mayor let the commanding
officers know once more that there were people inside the range. Angry
and tired of the escalating violence perpetrated by the military, the
Mayor gave the Navy two options: to stop the bombing or to go arrest him
at the observation post. Minutes later Serrano joined the long list of
protesters arrested during the weekend and was taken to a federal court.
He had sworn to defend his island and his people; the U.S Government put
him in prison.
With the collaboration of Marilyna Rodríguez from Puerto Rico.
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