Miles protestan ante Casa Blanca por Vieques

sábado, 23 de septiembre de 2000

Por Leonor Mulero 
El Nuevo Día

AP

WASHINGTON - Enarbolando la bandera puertorriqueña, miles de manifestantes, de los cuales por lo menos 75 fueron arrestados, protestaron ayer frente a la Casa Blanca para exigir el cese total de los bombardeos en Vieques.

Luego de varias horas, las autoridades dejaron en libertad a los detenidos tras imponerle una multa de $50. Estos tienen varios días para pagarla o solicitar juicio.

Al menos 2,500 personas viajaron desde 22 ciudades estadounidenses y Puerto Rico para, al ritmo de plenas contagiosas y de “Que Bonita Bandera”, recordar a la Casa Blanca que las votantes comunidades puertorriqueñas en la Metrópoli se solidarizan con el pueblo viequense.

“Navy out of Vieques” gritaba desde el mediodía la multitud de manifestantes que se conglomeró en el Parque Lafayette, ubicado frente a la Casa Blanca, cuyas inmediaciones estaban protegidas por un nutrido grupo de policías del Servicio de Parques Federal. Fue la manifestación pro Vieques más grande realizada en Estados Unidos.

UNA LARGA fila de manifestantes cruzó la avenida Pennsylvania pasando por el lado de los guardias motorizados, ocho camionetas y carros policíacos y una docena de agentes de la policía montada, para apoderarse por alrededor de una hora de la acera frente a la Casa Blanca. Mientras los manifestantes marchaban, desde los jardines de la Mansión Ejecutiva miraban alrededor de 12 guardias, número mayor al usual.

La inmensa mayoría era gente de pueblo. Había gente de todas las edades aunque impresionaba la presencia de niños y jóvenes.

Vilmaris Casul, de 10 años, dijo que estaba “protestando por Vieques”. Llegó allí con un grupo de compañeros de la Escuela Eugenio María de Hostos de Filadelfia, porque “mi maestra adora Vieques”.

José Carrasquillo, estudiante de 13 años que también fue llevado a la manifestación por su maestra de la Escuela Roberto Clemente de Filadelfia, marchó porque “quiero sacar a la Marina de Vieques”.

UNO DE los momentos más impresionantes ocurrió cuando llegaron sin avisar y casi en paso de soldado “los muchachos de Brooklyn”, unos 300 jóvenes de la Academia de Paz y Justicia El Puente“ en ese condado neuyorquino. Uniformados con camisas negras, los muchachos de El Puente alargaron aún más la marcha que el grupo “Los Pleneros” animaba frente a la Casa Blanca.

Mientras ocurría la marcha, al otro lado de la avenida otros 82 manifestantes formaron una fila que decía “Paz para Vieques” con la letra que cada uno llevaba impresa en su camiseta negra. La parte de atrás de la camiseta mostraba la monoestrellada. La mayoría de ése era el grupo que fue arrestado por violar la ley que prohíbe ubicarse frente a la Casa Blanca sin moverse.

El primer arrestado fue Andrés Thomas Conteris, un religioso argentino de 39 años y quien lleva 60 días en huelga de hambre en el Parque Lafayette por la causa de Vieques. Conteris está tan débil que anda en silla de ruedas, la que los policías tuvieron que cargar para subirlo a uno de los autobuses que trasladaron a los arrestados hasta el centro de detención del Navy Yard del Distrito Policiaco 5. “Seguimos adelante hasta que Clinton nos conceda la reunión solicitada,” dijo Conteris, quien ha perdido 56 libras por el ayuno.

ZULMA OLIVERAS viajó desde San Francisco para someterse otra vez a un arresto por desobediencia civil. Oliveras fue arrestada por actos similares en San Francisco, pero los cargos fueron desestimados. Luis Angel Díaz viajó desde Orlando para ser arrestado para “convencer a la gente local e internacional de la causa de Vieques”.

No ocurrieron incidentes durante los arrestos, que consistieron en poner esposas plásticas a los manifestantes y subirlos a los autobuses. A cargo de la defensa había cuatro abogados, incluidos Flavio Cumpiano, representante en Washington del Comité Pro Desarrollo de Vieques, y Juan Figueroa, director ejecutivo del Fondo Puertorriqueño de Educación y Legal de la Ciudad de Nueva York.

Fue impresionante cuando una docena de policías montados entró en escena para mover a la muchedumbre de manifestantes de la avenida Pennsylvania hasta el Lafayette.


Piden mantener viva la lucha por la paz viequense

sábado, 23 de septiembre de 2000

Por Leonor Mulero

El Nuevo Día

AP

WASHINGTON - El congresista puertorriqueño por Illinois, Luis Gutiérrez, pidió a los puertorriqueños que mantengan viva la causa de Vieques porque la libertad de Vieques no puede depender de promesas como la del vicepresidente Al Gore de sacar a la Marina de Vieques “lo más pronto posible”.

Gutiérrez ilustró la razón de su desconfianza en el hecho de que existen políticos como el gobernador Pedro Rosselló que dicen un día una cosa y otro día hacen otra.

“Yo también me lo creí cuando Rosselló dijo en el Senado: 'don't push' y después dio un viraje como yo nunca antes había visto”. Se refirió a la pelea que Rosselló tuvo con el senador republicano James Inhofe, tras la cual muchos pensaron que el Gobernador nunca cambiaría su posición de ninguna bala más en Vieques. Rosselló aceptó después que mintió a propósito, pues eso era sólo estrategia.

“No estoy diciendo que Gore va a hacer lo mismo, si no que los políticos entienden el poder organizado del pueblo”, apuntó Gutiérrez, el único congresista que asistió ayer a la manifestación pro Vieques que culminó con por lo menos 75 arrestos frente a la Casa Blanca.

Agregó que “le toca a la gente mantenerse vigilante porque sabemos que los políticos no siempre mantienen su palabra”. Gutiérrez indicó que no cree que la Marina cumpla su palabra de irse en tres años si así lo deciden los viequenses. Gore dijo dos días antes de la manifestación que quiere que la Marina salga lo más pronto posible de Vieques. Sigue apoyando las directrices del presidente Bill Clinton que mantienen los entrenamientos por lo menos hasta el 2003.

GUTIERREZ CRITICO que altos oficiales navales hagan campaña en Vieques para el referéndum sobre el futuro de los entrenamientos navales, como anunció el secretario de la Marina, Richard Danzig. “Cuando permitimos que los militares se inmiscuyan en el proceso eleccionario eso es el principio de la dictadura”. Las elecciones son procesos civiles, indicó.

Juan Figueroa, director ejecutivo del Fondo Puertorriqueño Legal y de Educación de la Ciudad de Nueva York, dijo que la causa de Vieques, desde el punto de vista del impacto ambiental, es un tema de fácil entendimiento para los estadounidenses. Figueroa espera que Gore por lo menos respete las directrices presidenciales y duda que las cambie para favorecer a la Marina dada la importancia creciente del voto latino.

El presidente del Colegio de Abogados, Jaime Ruberté, dijo que es necesario mantener las manifestaciones para contrarrestar el cabildeo de la Marina para quedarse en Vieques.

Samuel Pagán, veterano condecorado de la guerra de Corea, acusó a la Marina de mentir al decir que no tiene alternativas para sustituir a Vieques. David Rivera, de 19 años, informó que quiere abandonar el Cuerpo de Infantes de la Marina porque está disgustado con la actitud de las fuerzas navales hacia Vieques y porque éstas no cumplieron las promesas que hicieron al reclutarlo.

CARLOS ZENON, presidente de la Asociación de Pescadores Viequenses, afirmó que Gore dijo lo de siempre. “El mismo perro con diferente correa. Estamos cansados de promesas. Ellos quieren ser buenos vecinos, pero el buen vecino no te mata a la gente ni ultraja a tus mujeres”, dijo. Miriam Sobá, presidenta de la Alianza de Mujeres Viequenses, dijo que los marinos están regresando a Vieques con las actitudes negativas de los años 70.

Otros asistentes fueron el concejal José Rivera, la concejal Carmen Quiñónez, el activista de Connecticut Iván Ramos, el líder viequense Ismael Guadalupe y el doctor viequense Rafael Rivera Castaño.