Por Leonor Mulero
El Nuevo Día
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AP |
WASHINGTON - Enarbolando la bandera puertorriqueña, miles de
manifestantes, de los cuales por lo menos 75 fueron arrestados, protestaron ayer
frente a la Casa Blanca para exigir el cese total de los bombardeos en Vieques.
Luego de varias horas, las autoridades dejaron en libertad a los detenidos
tras imponerle una multa de $50. Estos tienen varios días para pagarla o
solicitar juicio.
Al menos 2,500 personas viajaron desde 22 ciudades estadounidenses y Puerto
Rico para, al ritmo de plenas contagiosas y de Que Bonita Bandera,
recordar a la Casa Blanca que las votantes comunidades puertorriqueñas en la
Metrópoli se solidarizan con el pueblo viequense.
Navy out of Vieques gritaba desde el mediodía la multitud de
manifestantes que se conglomeró en el Parque Lafayette, ubicado frente a la
Casa Blanca, cuyas inmediaciones estaban protegidas por un nutrido grupo de
policías del Servicio de Parques Federal. Fue la manifestación pro Vieques más
grande realizada en Estados Unidos.
UNA LARGA fila de manifestantes cruzó la avenida Pennsylvania pasando por el
lado de los guardias motorizados, ocho camionetas y carros policíacos y una
docena de agentes de la policía montada, para apoderarse por alrededor de una
hora de la acera frente a la Casa Blanca. Mientras los manifestantes marchaban,
desde los jardines de la Mansión Ejecutiva miraban alrededor de 12 guardias, número
mayor al usual.
La inmensa mayoría era gente de pueblo. Había gente de todas las edades
aunque impresionaba la presencia de niños y jóvenes.
Vilmaris Casul, de 10 años, dijo que estaba protestando por
Vieques. Llegó allí con un grupo de compañeros de la Escuela Eugenio
María de Hostos de Filadelfia, porque mi maestra adora Vieques.
José Carrasquillo, estudiante de 13 años que también fue llevado a la
manifestación por su maestra de la Escuela Roberto Clemente de Filadelfia,
marchó porque quiero sacar a la Marina de Vieques.
UNO DE los momentos más impresionantes ocurrió cuando llegaron sin avisar y
casi en paso de soldado los muchachos de Brooklyn, unos 300 jóvenes
de la Academia de Paz y Justicia El Puente en ese condado neuyorquino.
Uniformados con camisas negras, los muchachos de El Puente alargaron aún más
la marcha que el grupo Los Pleneros animaba frente a la Casa Blanca.
Mientras ocurría la marcha, al otro lado de la avenida otros 82
manifestantes formaron una fila que decía Paz para Vieques con la
letra que cada uno llevaba impresa en su camiseta negra. La parte de atrás de
la camiseta mostraba la monoestrellada. La mayoría de ése era el grupo que fue
arrestado por violar la ley que prohíbe ubicarse frente a la Casa Blanca sin
moverse.
El primer arrestado fue Andrés Thomas Conteris, un religioso argentino de 39
años y quien lleva 60 días en huelga de hambre en el Parque Lafayette por la
causa de Vieques. Conteris está tan débil que anda en silla de ruedas, la que
los policías tuvieron que cargar para subirlo a uno de los autobuses que
trasladaron a los arrestados hasta el centro de detención del Navy Yard del
Distrito Policiaco 5. Seguimos adelante hasta que Clinton nos conceda la
reunión solicitada, dijo Conteris, quien ha perdido 56 libras por el
ayuno.
ZULMA OLIVERAS viajó desde San Francisco para someterse otra vez a un
arresto por desobediencia civil. Oliveras fue arrestada por actos similares en
San Francisco, pero los cargos fueron desestimados. Luis Angel Díaz viajó
desde Orlando para ser arrestado para convencer a la gente local e
internacional de la causa de Vieques.
No ocurrieron incidentes durante los arrestos, que consistieron en poner
esposas plásticas a los manifestantes y subirlos a los autobuses. A cargo de la
defensa había cuatro abogados, incluidos Flavio Cumpiano, representante en
Washington del Comité Pro Desarrollo de Vieques, y Juan Figueroa, director
ejecutivo del Fondo Puertorriqueño de Educación y Legal de la Ciudad de Nueva
York.
Fue impresionante cuando una docena de policías montados entró en escena
para mover a la muchedumbre de manifestantes de la avenida Pennsylvania hasta el
Lafayette.
Piden mantener viva la lucha por la paz viequense
sábado, 23 de septiembre de 2000
Por Leonor Mulero
El Nuevo Día
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AP |
WASHINGTON - El congresista puertorriqueño por Illinois, Luis Gutiérrez,
pidió a los puertorriqueños que mantengan viva la causa de Vieques porque la
libertad de Vieques no puede depender de promesas como la del vicepresidente Al
Gore de sacar a la Marina de Vieques lo más pronto posible.
Gutiérrez ilustró la razón de su desconfianza en el hecho de que existen
políticos como el gobernador Pedro Rosselló que dicen un día una cosa y otro
día hacen otra.
Yo también me lo creí cuando Rosselló dijo en el Senado: 'don't
push' y después dio un viraje como yo nunca antes había visto. Se refirió
a la pelea que Rosselló tuvo con el senador republicano James Inhofe, tras la
cual muchos pensaron que el Gobernador nunca cambiaría su posición de ninguna
bala más en Vieques. Rosselló aceptó después que mintió a propósito, pues
eso era sólo estrategia.
No estoy diciendo que Gore va a hacer lo mismo, si no que los políticos
entienden el poder organizado del pueblo, apuntó Gutiérrez, el único
congresista que asistió ayer a la manifestación pro Vieques que culminó con
por lo menos 75 arrestos frente a la Casa Blanca.
Agregó que le toca a la gente mantenerse vigilante porque sabemos que
los políticos no siempre mantienen su palabra. Gutiérrez indicó que no
cree que la Marina cumpla su palabra de irse en tres años si así lo deciden
los viequenses. Gore dijo dos días antes de la manifestación que quiere que la
Marina salga lo más pronto posible de Vieques. Sigue apoyando las directrices
del presidente Bill Clinton que mantienen los entrenamientos por lo menos hasta
el 2003.
GUTIERREZ CRITICO que altos oficiales navales hagan campaña en Vieques para
el referéndum sobre el futuro de los entrenamientos navales, como anunció el
secretario de la Marina, Richard Danzig. Cuando permitimos que los
militares se inmiscuyan en el proceso eleccionario eso es el principio de la
dictadura. Las elecciones son procesos civiles, indicó.
Juan Figueroa, director ejecutivo del Fondo Puertorriqueño Legal y de
Educación de la Ciudad de Nueva York, dijo que la causa de Vieques, desde el
punto de vista del impacto ambiental, es un tema de fácil entendimiento para
los estadounidenses. Figueroa espera que Gore por lo menos respete las
directrices presidenciales y duda que las cambie para favorecer a la Marina dada
la importancia creciente del voto latino.
El presidente del Colegio de Abogados, Jaime Ruberté, dijo que es necesario
mantener las manifestaciones para contrarrestar el cabildeo de la Marina para
quedarse en Vieques.
Samuel Pagán, veterano condecorado de la guerra de Corea, acusó a la Marina
de mentir al decir que no tiene alternativas para sustituir a Vieques. David
Rivera, de 19 años, informó que quiere abandonar el Cuerpo de Infantes de la
Marina porque está disgustado con la actitud de las fuerzas navales hacia
Vieques y porque éstas no cumplieron las promesas que hicieron al reclutarlo.
CARLOS ZENON, presidente de la Asociación de Pescadores Viequenses, afirmó
que Gore dijo lo de siempre. El mismo perro con diferente correa. Estamos
cansados de promesas. Ellos quieren ser buenos vecinos, pero el buen vecino no
te mata a la gente ni ultraja a tus mujeres, dijo. Miriam Sobá,
presidenta de la Alianza de Mujeres Viequenses, dijo que los marinos están
regresando a Vieques con las actitudes negativas de los años 70.
Otros asistentes fueron el concejal José Rivera, la concejal Carmen Quiñónez,
el activista de Connecticut Iván Ramos, el líder viequense Ismael Guadalupe y
el doctor viequense Rafael Rivera Castaño.