DECLARACIÓN
Asociación de Periodistas
de Puerto Rico
5 de junio de 2000
DECLARACIÓN
El pasado jueves dos reporteros y cuatro fotoperiodistas
fueron arrestados por militares mientras cubrían una demostración pacífica
en los terrenos controlados por la Marina de Guerra de Estados Unidos
en Vieques. La Marina se incautó ilegalmente del equipo de los fotoperiodistas
y se apropió del vídeo del Canal 11, requiriendo la intervención de un
juez para su devolución, luego de hacer una copia sin autorización.
La Marina, con estas actuaciones, violó las garantías constitucionales
de libertad de prensa y posteriormente el tribunal federal impuso condiciones
que impiden el libre acceso de estos periodistas a Vieques.
A raíz de estos arrestos, el gobernador interino, Angel Morey, y el presidente
del Partido Nuevo Progresista, Carlos Pesquera, desaprobaron la presencia
de la prensa en las incursiones de activistas del movimiento de desobediencia
civil en terrenos de la Marina.
El Gobernador Interino, en particular, justificó el arresto, cuestionó
las motivaciones de nuestros colegas y dijo que su presencia allí era
"inoportuna e inapropiada". Inclusive señaló que los periodistas deben
dar ejemplo de responsabilidad y orientar al pueblo sobre la peligrosidad
en la zona de impacto de la Marina.
Morey dijo: "Hay que evaluar cuál es la razón de la presencia de esos
periodistas en ese grupo y la base de ello, si estaban en su carácter
laboral, personal o como individuos", según fue citado.
Pesquera dijo que los periodistas no pueden cubrir Vieques por el peligro
que representa; que quien entra a los terrenos restringidos por la Marina
está violando la ley y diferenció el trabajo de los corresponsales de
guerra del que se hace en Vieques porque, alegó, que en las guerras, los
enviados de prensa obtienen permisos y son trasladados por los militares.
La alcaldesa y presidenta del Partido Popular Democrático, Sila María
Calderón, solicitó a los directores de los medios que pidan a los periodistas
prudencia en el caso de Vieques.
Ante estas expresiones y otros cuestionamientos que se han hecho sobre
cuál será nuestro rol, es imperativo que la Asociación de Periodistas
de Puerto Rico haga las siguientes declaraciones:
- No aceptamos que políticos ni militares nos dicten a los periodistas
lo que podemos o no podemos cubrir ni cómo hacerlo.
- Cuestionamos, rechazamos y nos negamos a aceptar por inconstitucionales
las condiciones impuestas por el tribunal federal para impedir el
libre acceso de la prensa a cualquier parte de Vieques o el resto
de Puerto Rico. Si aceptáramos esto, entonces significaría que la
prensa puertorriqueña renunciaría a su deber y aceptaría no estar
donde está la noticia, de forma que le daría su espalda al pueblo.
Esto, para la ASPPRO, es inaceptable. Allí donde esté la noticia,
allí donde esté el interés de un pueblo, tenemos que estar nosotros.
- Las restricciones del tribunal resultarían en la criminalización
del ejercicio del periodismo.
- Nadie, ni la prensa nacional puertorriqueña, la estadounidense,
la japonesa, latinoamericana ni la española pidió permiso para entrar
al campo de tiro de la Marina durante un año. No se hizo ni se tiene
que hacer para cubrir un movimiento de desobediencia civil. Tampoco
lo hicieron los periodistas en mayo de 1979 cuando abordaron las embarcaciones
de pescadores que desafiaron en alta mar los ejercicios navales y
trajeron dramáticas imágenes del suceso. Y lo volveremos a hacer de
ser necesario.
- La persona o medio noticioso que se allane a esta intimidación,
teniendo la opción de no hacerlo, se aleja de los principios que definen
al buen periodismo.
- Como trabajadores de los medios, tenemos la obligación de cumplir
nuestras asignaciones y lo haremos de forma responsable y a conciencia
de los riesgos que conlleva. Ningún(a) colega que vaya a Vieques a
cubrir una manifestación pacífica va a cometer un crimen sino a hacer
valer un derecho constitucional del pueblo.
- Agradecemos la preocupación por nuestra seguridad, pero nos cuestionamos
¿dónde estaba esa preocupación cuando por un año entero reporteros(as),
fotógrafos(as) y camarógrafos(as) entraban y salían, caminaban y dormían
en un campo contaminado y lleno de bombas sin detonar?
- La Prensa ha estado en todas las guerras de este siglo, excepto
la Guerra del Golfo Pérsico por vedas impuestas por los militares
estadounidenses. Los gremios periodísticos, por principio, rechazan
los "pools" o combos de prensa organizados por los militares para
cubrir conflictos bélicos. De hecho, esto ha sido objeto de debates
dentro del gremio en los Estados Unidos.
- Desde la Guerra de Vietnam, los militares le tienen miedo y buscan
por todos los medios posibles impedir la presencia de la Prensa, a
menos que sea bajo circunstancias favorables a sus intereses. La intensa
cobertura noticiosa en Vietnam fue decisiva, desde todas las perspectivas
incluyendo la de sus críticos. Además, los reportes noticiosos documentaron
lo absurdo y el horror de ese conflicto. Desde entonces, el aparato
militar cambió su manera de proceder y por eso mantuvieron en la retaguardia
a los periodistas durante la Guerra del Golfo.
- Lo que ha estado ocurriendo en Vieques es un conflicto grave que
tiene que cubrirse desde el mismo frente. Prueba de esto es que tiene
trascendencia internacional, que ha ocupado planas de la prensa en
América, Europa y Asia.
Estos puntos establecen la posición de la ASPPRO ante esta difícil
situación.
Por tal razón, condenamos enérgicamente los arrestos de compañeros
periodistas por la Armada. Dicha acción constituyó una violación a
las garantías constitucionales de libertad de prensa y una intromisión
indebida del poder militar, lo que es sumamente preocupante en cualquier
sistema democrático, más aún en uno que se precia de ser garante universal
de estas libertades.
De igual forma condenamos la práctica inconstitucional de tomar vídeos
y fotografías a los periodistas que cubren los acontecimientos en
Vieques y reclamamos de la Policía y la Marina la devolución de dicho
material.
La ASPPRO agotará todos los recursos legales necesarios con el fin
de que se respeten estos derechos. Estos hechos amenazan con dejar
a oscuras al pueblo sobre acontecimientos tan trascendentales en la
historia del país y la ASPPRO pondrá al tanto de esta situación a
las organizaciones internacionales correspondientes, como la Federación
Latinoamericana de Periodistas (FELAP), a la que estamos afiliados.
Condenamos, igualmente, las expresiones del secretario de la Gobernación
en funciones de gobernador, Angel Morey, quien cuestionó las razones
por las que había periodistas en la zona de tiro al momento de la
intervención de las autoridades militares. Tales expresiones nos parecen
irrespetuosas y malintencionadas y merecen nuestro absoluto repudio.
San Juan, Puerto Rico
5 de junio de 2000
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