A R T I C L E S >

Biekes Si, Marina No

Congreso Nacional Hostosiano
15 de marzo de 2001


 

Relato de una victoria moral:

Mis amigos(as) del Grupete:
Ayer (14 de marzo) en el Tribunal Federal se suscitaron situaciones emocionantes. Los 13 que fuimos arrestados comparecimos ante el juez Fusté. Cuatro de nosotros nos dirijimos al juez y al tribunal. Todos reafirmamos y le aseguramos al juez que volveríamos a actuar de igual forma. Nuestro amigo Kike Estrada fue más lejos y le dijo a Fusté que: "este no es el único acto de desobediencia civil que he realizado. Yo he entrado varias veces al área ocupada por la Marina y volveré a entrar''. Don Eulalio Torres le dijo al Tribunal y al juez: "ustedes no tienen fuerza moral para enjuiciarnos." Yo hice una exposición en la que manifesté la situación de emergencia ambiental y social que padece Vieques; la nulidad e inmoralidad de la Orden Presidencial y la necesidad de recurrir a la desobediencia civil como un deber ciudadano, ético y moral. Me cuenta Charo que el Fiscal de la Marina (un civil, campesino de Minesota) se emocionó y casi llora.

Por la tarde, en la continuación del juicio, el momento fue todavía más emocionante. El sobrino de Ismael Guadalupe, Alexei Guadalupe y nuestra amiga Sylvia Lleras, se dirigieron al tribunal con tanta vehemencia y emoción que le arrancó lagrimas a la secretaria del tribunal, a la taquígrafa y a todos los que estábamos en la sala. Uno de los momentos de mayor sentimiento fue cuando Alexei le manifestó al Juez que en su familia, tres habían enfermado de cáncer, dos de ellos habían muerto y su mamá convalecía aferrada a la vida. Y seguidamente le dijo al juez: "yo no quiero que mi hija muera de cáncer". Visiblemente afectado, el juez nos encontró culpable (como esperábamos) pero la sentencia fue el tiempo cumplido durante el arresto. Ni multas, ni probatoria, ni nada.

Lo más significativo fue el gesto de Fusté de llamar al estrado, una vez terminó el juicio en la tarde, a Alexei, a Sylvia y a los abogados para manifestarle su interés de que tuviéramos claro que él está convencido de las razones ética, morales y humanas que nos han motivado; que él, en nuestro caso, tal vez hubiera hecho lo mismo. Y dirigiéndose a Alexei le dijo que su padre (el de Fusté) murió de cáncer y fue el que hizo el primer mapa de catastro de Vieques.

Como en nuestro caso, en otros juicios han ocurrido eventos extraordinarios. Pienso que en los pasillos y salas del ribunal Federal se están escribiendo hermosas páginas de nuestra lucha y de nuestra historia. Una pena que el resto del país no se entere y lo viva.

Creo, que hasta en el Tribunal Federal, la fibra humana y la raíz patriótica que yace en cada persona nacida en esta patria y que se siente orgullosa de serlo, brota en momentos como este.

Saludos, Tato.

Nota del editor: Al día siguiente el Juez Fusté tenía asignado en calendario el juicio contra 8 desobedientes civiles más, entre los que se encontraba el`portavoz de la Coordinadora Todo Puerto Rico con Vieques, Che Paralitici. Por alguna razón el juez Fusté no se presentó y atendió el caso el Juez Héctor Laffite. La sentencia fué de tres horas de reclusión en la celda del tribunal Federal. Todavía quedan algunos jueces insensibles.