ARTICULOS>

Alocución de Juan Vera en el tribunal federal

Por: Arqueólogo Juan Vera Vega
www.INDEPENDENCIA.net

24 de agosto de 2001


 

Durante varios meses estuvimos trabajando en el área este de la Isla- Municipio de Vieques, donde habíamos identificado yacimientos arqueológicos importantes. Estuvimos recopilando documentación fílmica para evidenciar el impacto que sobre los recursos naturales, culturales y arqueológicos, han tenido los ejercicios militares que por más de 60 años ha desarrollado la Marina de Estados Unidos en dicha área. Gran parte de esta documentación que consistía de 40 horas de video, 112 rollos de película fotográfica de 35mm y 2 libretas de campo con información detallada del trabajo realizado, fué confiscada por la Marina de Guerra de Estados Unidos. Este material demostraba los altos niveles de destrucción y contaminación causados por este cuerpo militar; en el lecho marino, en las lagunas, en la tierra. a la flora y a la fauna y a los recursos arqueológicos de la parte Este de Vieques. Ninguno de estos materiales ha sido devuelto.

Soy arqueólogo subacuático y dirijo el Consejo para la Conservación y Estudio de Sitios y Recursos Arqueológicos Subacuáticos de Puerto Rico, adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña. Es deber ministerial de nuestro Consejo estudiar y proteger los sitios arqueológicos que existen en todo el territorio puertorriqueño, y Vieques, sin duda alguna, es parte de ese territorio. Más aún, es nuestra responsabilidad hacer todo lo que esté a nuestro alcance para conservar esos recursos. Nuestro Consejo comenzó a laborar en Vieques durante el verano de 1999 con el abal del Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Departamento de Justicia y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, entre otras agencias, para documentar el impacto de las maniobras militares a los recursos culturales, naturales y ecológicos.

Cuán impactante y dolorosa fué para nosotros la experiencia de observar la destrucción que existe en lo que ha sido para la Marina su polígono de tiro por más de seis décadas, tanto de la fauna como de los recursos naturales terrestres, así como de los recursos naturales y culturales sumergidos y de la vida marina. Sabemos que precisamente Vieques fué la cuna de importantes asentamientos indígenas de las culturas precolombinas y que ahí se encuentra un eslabón de nuestra historia, de nuestros antepasados, y lo estamos perdiendo por la destrucción y la muerte, resultados nefastos del bombardeo y la contaminación.

Fué el Consejo de Arqueología Subacuático, quien dio a conocer por primera vez la existencia de tres embarcaciones, dos barcazas y un barco que se encuentra hundido a una profundidad de aproximadamente 30 pies, en Bahía Salinas del Sur y que contienen más de 1,000 barriles. La evidencia e investigaciones hasta el momento indican que es altamente probable que el contenido de estos drones sea material tóxico. Podemos presentar a ustedes, evidencia fílmica, que demuestra que alrededor de esas embarcaciones apenas existen formaciones coralinas. Una de estas embarcaciones sobresale porque está rodeada de un área extensa de mortalidad. Esto en contraste con la información contenida en el Memorando de Entendimiento de la Marina de Estados Unidos y el Gobierno de Puerto Rico de 1983, que estipulaba que esta embarcación no representaría peligro alguno para la navegación y el ambiente y que serviría como un refugio para el desarrollo coralino.

Luego de que a través de un programa de televisión se presentara esta grabación, el "U.S. Coast Guard" se comunicó con la oficina del Consejo para revisar el material fílmico. Al percatarse del contenido, uno de los oficiales comentó: "fucken Navy, always getting rid of their toxic waste in the ships they sink". Posteriormente inició varias reuniones secretas con la intención de hacer una limpieza del área, utilizando dinero destinado a la limpieza de áreas tóxicas en el presupuesto del Superfondo. En las reuniones estuvieron representadas agencias estatales y federales, como el Departamento de Recursos Naturales, la Junta de Calidad Ambiental y la Marina de Estados Unidos. Todas vieron con detenimiento la grabación que presentó nuestro Consejo.

Desde el principio la Marina desinformó sobre la existencia de los barriles e informó que estos no presentaban ningún peligro. La Marina indicó en las reuniones que su agencia había identificado una de las embarcaciones y que nos harían llegar los estudios y documentación sobre ésta. Hasta el momento esa acción no se ha producido y lamentablemente las gestiones iniciadas por el "Coast Guard" se paralizaron sin rendir ningún fruto.

Posteriormente, mediante estudio de documentación histórica y a través de entidades especializadas, nos hemos podido acercar a una identificación del barco de referencia. Se trata del USS Killen DD-593 que participó en las pruebas atómicas conocidas como "HARDTACK-I" en el Oceáno Pacífico en el 1958. Este barco estuvo en dos detonaciones a menos de 900 metros de distancia de cada una de las explosiones atómicas, resultando altamente contaminado con radiación atómica.

Hace varias semanas, el Comisionado Residente en Washington, honorable Anibal Acevedo Vilá, denunció la existencia de estas embarcaciones, dando a la publicidad el estudio que sobre ellas había hecho el científico estadounidense Dr. James W. Porter, de la Universidad de Georgia, quien en una dramática exposición llamaba la atención para que este asunto se tratara con urgencia pues podríamos estar hablando de la posibilidad de una catástrofe en la Región del Caribe.

Señor Juez, hoy yo estoy en esta sala acusado por la Marina de lo que ellos y esta corte federal entienden es un delito y nosotros entendemos como un deber. Esta acusación la podríamos contestar con otra acusación: acusamos a la Marina de Guerra de Estados Unidos de destruir nuestros recursos naturales, arqueológicos, nuestro ambiente, de depositar en nuestro lecho marino desechos tóxicos que matan y que han traído, además, desasosiego y muerte a nuestros hermanos viequenses.

Preguntamos, ¿cuándo la Marina tomará acción sobre el riesgo a que nos enfrentan las barcazas hundidas? ¿Cuándo se dará oportunidad en este Tribunal Federal para que se diluciden los señalamientos que se han hecho sobre el impacto del bombardeo en el patio de una población civil? Hasta donde tenemos conocimiento, los recursos legales que han sometido ambientalistas sobre este asunto, no han prosperado en esta corte.

Hoy también queremos llamar la atención sobre la denuncia que ha hecho el pueblo puertorriqueño, con relación a las altas tasas de contaminación que existen en la población viequense, por los metales pesados que contienen las bombas y otros materiales militares que utiliza la Marina de Guerra. Esta agencia militar se ha lavado las manos, los incrédulos de sus aliados dicen que no existe correlación alguna, que no se ha podido probar nada. Yo quiero mostrarles a ustedes otra evidencia científica. Estuve en el área de tiro de la Marina en Vieques por espacio de un año, en diferentes funciones. Pruebas de laboratorio que se me efectuaron para verificar algún tipo de contaminación demostraron que estoy altamente contaminado con los siguientes metales: aluminio, cadmio, plomo y probablemente con uranio reducido. La División Legal del laboratorio donde se realizó la prueba, para detectar contaminación con uranio, se negó a entregar el resultado de la misma. En Puerto Rico, un médico toxicólogo intentó repetir la prueba através del Hospital de Veteranos. Inicialmente el hospital aceptó hacer la prueba pero luego informó que no era posible aduciendo que no tenía el equipo calibrado. Precisamente, estos son algunos de los contaminantes que se han denunciado y que contienen los armamentos utilizados en las maniobras militares. Solamente estuve expuesto alrededor de un año, ¿puede imaginarse señor Juez, lo que está ocurriendo con la salud de los viequenses?

Además de un deber ministerial, tengo un deber moral, como ciudadano, como puertorriqueño, como padre de familia. ¿Qué hago Señor juez cuando miro de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, en los ojos de una niñita de dos añitos a quien le han detectado tres tipos de cáncer y todos raros? ¿Qué le digo a una madre que se siente culpable de haber matado a su hijo que murió de cáncer por darle de comer viandas que están altamente contaminadas con metales pesados? ¿Cómo le respondo a un anciano que le ruega a llanto a la gente y al Todopoderoso que lo ayuden cuando su casa se desploma por las ondas expansivas de las bombas? ¿Qué puedo hacer al ver a una niña de cuatro años, abrazar a su madre aterrorizada y que grita "mami me van a matar" durante el bombardeo incesante de las maniobras militares? ¿Qué se le puede decir a todo un Pueblo que cree en la democracia y que su voluntad es bombardeada por la Marina de Guerra?

La imparcialidad en el caso de Vieques es un crimen, es un pecado, es el divorcio total de todo sentido de humanidad. Yo no quiero para los hermanos viequenses y los hijos de mis hermanos, lo que no quiero para mis hermanos y mis hijos de sangre. Seguiré el llamado a la conciencia hasta ver que se retire el último marino del suelo viequense. Haré obediencia de los principios morales que mi madre y mi padre, Adelfa y Armando Vera, me enseñaron: luchar hasta el último aliento de vida contra las injusticias.

Señores de la Marina, ya ustedes están derrotados moralmente. Fui testigo del llanto de un agente del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) cuando desalojaban desobedientes civiles de tierras viequenses el 4 de mayo del 2000. Le dolía esa acción porque conocía la justicia del reclamo del pueblo puertorriqueño con relación a Vieques. Con voz quebrantada dijo: "hoy es el primer día en 17 años que odio mi trabajo. Sigan adelante que ustedes han ganado esta causa".

El Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, presidente George Bush, ya reconoció que la Marina le ha causado gran daño al pueblo de Vieques y que nuestro pueblo no los quiere aquí. Pero más importate aún, el pueblo de Vieques ya habló. El 29 de julio del 2001 más del 80% de los electores viequenses participó en un referéndum en el cual el 70% votó democráticamente para que se vaya la Marina del territorio viequense. La respuesta de la Marina al mandato democrático fué el bombardeo masivo e inmisericorde durante las últimas maniobras.

Esta corte federal también viola la voluntad del pueblo al dictarle cuatro meses de cárcel al alcalde de Vieques, honorable Dámaso Serrano, criminalizando el cumplimiento de su deber al igual que el de cientos de otras personas que se han unido a la causa de Vieques. Irónicamente, la bomba que el 19 de abril de 1999 desmembró y mató a David Sanes también dió vida y unió a todo un Pueblo en busca de la justicia.

"He vivido en el monstruo y le conozco las entrañas y mi honda es la de
David"

José Martí.

NO MAS BOMBAS,

NO MAS MUERTE,

PAZ PARA VIEQUES.