Ponencia Presentada por el Comité Pro
Rescate y Desarrollo de Vieques (CPRDV)
ante la Comisión Especial sobre Vieques
8 de junio de 1999
Centro de Usos Múltiples
Vieques, Puerto Rico
La presencia y las actividades de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en Vieques han resultado en la destrucción de múltiples recursos arqueológicos, tanto precolombinos como coloniales; han obstaculizado los trabajos arqueológicos de las entidades académicas del país, incluyendo el Instituto de Cultura Puertorriqueña; y han imposibilitado al pueblo de Vieques el acceso a tres cuartas partes de su patrimonio arqueológico-cultural que yace tras las verjas militares. Patrimonio edificado del siglo XIX y la primera parte del siglo XX Desde temprano en el siglo pasado y hasta las primeras décadas de este, Vieques fue testigo de una próspera industria azucarera. Haciendas se levantaron en todos los sectores de Vieques, con una fuerte concentración en la parte Oeste. Arcadia, Perseverancia, Pistolet, Resolución, la Marquesad, y Playa Grande fueron algunas de las haciendas principales del área. Actividad agrícola se desarrolló también en Esperanza al Sur, Santa María y Camapña en la costa Noreste, Puerto Ferro al Sureste. En Salinas, al extremo oriental de Vieques, se organizó una industria de la sal. En las extensas zonas de Vieques que controla la Marina, yacen entre la bayahonda y el rayo las ruinas y otras evidencias físicas de la sociedad viequense de esa época. Cientos de importantes yacimientos arqueológicos precolombinos se encuentran también detrás de las verjas. La falta de acceso a estos lugares atenta contra el desarrollo saludable de este pueblo. En 1978, el entonces Gobernador de Puerto Rico, Carlos Romero Barceló, inició un pleito contra la Marina (Romero vs. Brown) por los daños ecológicos que causan el bombardeo y otras actividades militares en Vieques. La Fundación Puertorriqueña de Arqueología, Antropología e Historia también comenzó litigación contra la Marina, dirigida a proteger los lugares de importancia histórica de las acciones destructoras de los militares El pleito de Romero y la lucha militante del pueblo viequense contra la presencia militar obligaron a la Marina a rendir un estudio de impacto ambiental y un informe sobre la existencia de recursos históricos en la reserva naval de Vieques. La Marina contrató a la compañía Ecology and Environment, Inc., (E and E) para llevar a cabo un reconocimiento cultural con el fin de determinar la naturaleza y distribución de los recursos culturales en esos terrenos. Entre 1978 y 1984 los arqueólogos de E and E identificaron 247 sitios de importancia cultural-histórica en los terrenos de Campamento García en el Este y "Naval Ammunitions Facility" (NAF) en el Oeste. Treinta y tres de estos lugares fueron nominados al Registro Nacional de Lugares Históricos. Entre las más importantes ruinas de la época de la dominación española de Vieques localizadas en terrenos de las bases se incluye el Faro de Puerto Ferro, también conocido como el Faro de Cayo Verdiales. Construido en 1893 bajo la dirección del ingeniero civil español, Juan Puig Cerber, el Faro de Puerto Ferro es un gemelo del Faro de Punta Mulas en "Moropós". Los documentos preparados por E and E describen el Faro de Cayo Verdiales como "un recordatorio sobresaliente del período colonial español de Vieques y una de las principales expresiones de arquitectura española en la Isla." En el mismo barrio, Don Eugenio Bonnet, estableció en 1850, la Hacienda Puerto Ferro. Según los informes de E and E, "No se encontraron ruinas donde originalmente estuvo localizada la hacienda (...) Una explicación por la falta de restos del siglo XIX es el hecho de que el campamento militar se levantó en ese sitio, y cualquier ruinas probablemente fueron destruidas durante la construcción de la base." Puerto Diablo en la parte Noreste de la isla es el barrio más grande de Vieques, con un área de 11,812 cuerdas. Según el censo de población de Vieques para el año 1910, Puerto Diablo tenía 854 habitantes. A pesar de esto, el sector es poco conocido por la mayor parte de nuestro pueblo. Esta situación se debe a que se encuentra detrás de las verjas y los letreros "KEEP OUT" del Navy. Durante el siglo pasado tres haciendas de tamaño significativo se establecieron en Puerto Diablo: "la Patience" (luego Santa María), propiedad de Teófilo Le Guillou; la Hacienda Ensenada Honda de Don Louis Cherot; y la Hacienda Campaña de Auguste Nerón Longpré. Estos tres hacendados franceses desarrollaron extensas siembras de caña y construyeron ingenios azucareros en Santa María y Campaña. Los arqueólogos contratados por la Marina examinaron las ruinas de Campaña y clasificaron estas como "una de las mejores preservadas fábricas de azúcar en Vieques." Los documentos de E and E señalan que las ruinas de La Campaña " (...) demuestran detalles arquitectónicos del estilo del Segundo Imperio (Francés). Como ejemplo de la artesanía arquitectónica del siglo XIX no hay igual en Vieques, y queda como símbolo duradero de un período importante en la historia de la isla." Muchos otros monumentos históricos viequenses yacen en terrenos militares. Vale la pena mencionar las ruinas de la Central Playa Grande, localizadas en el Barrio La Llave, actualmente un área de almacenamiento de explosivos en la parte Suroeste de Vieques. Originalmente establecida por el danés, Matías Hjardemaal a mediados del siglo pasado, la Central Playa Grande pasó a manos de la familia Benítez y llegó a ser la más importante y la última de las centrales azucareras viequenses en cerrar sus operaciones. Se han identificado las ruinas de la fábrica de Playa Grande, varias otras estructuras relacionadas con la central y los restos de la quinta de los Benítez, conocido como "Los Jagüeyes". Sobre estos monumentos históricos viequenses escribieron lo siguiente en el informe preparado para la Marina: "Las ruinas de la Central Playa Grande y las estructuras asociadas cuentan entre los principales recursos históricos de la isla, importantes sobrevivientes de lo que fue la industria azucarera en Vieques. Aunque deteriorada, la Central Playa Grande es la mejor preservada de las centrales (...)." Es precisamente en el área de Playa Grande que la Marina de Guerra de E.U. quiere instalar el receptor del Radar Relocalizable Más Allá del Horizonte (ROTHR). Adyacente de uno de los sitios históricos más importantes de Vieques, los militares quieren ubicar diez y seis antenas de 125 pies de altura interconectadas por una serie de cables y otro grupo de 16 antenas de 71 pies de alto. Las antenas son parte de una facilidad que ocuparía una gran zona de Playa Grande con posibles consecuencias negativas para la salud humana y la flora y fauna. Este proyecto está todavía bajo estudio por la Junta de Calidad Ambiental. En la preparación de la Declaración de Impacto Ambiental de la Marina relacionada con el radar ROTHR, aparece una carta de la doctora Arleen Pabón, ex Directora de la Oficina Estatal de Preservación Histórica (SHPO) y actual Presidenta de la Junta Directiva del ICP, en la cual cuestiona la calidad del trabajo realizado por Ecology and Environment, Inc., en la zona de Playa Grande. La Dra. Pabón cuestiona el planteamiento de la Marina, al efecto de que estudios adicionales de los recursos culturales en la zona militar no son necesarios. La entonces Directora de SHPO, describe como inadecuado el trabajo de E and E, en el caso del sitio arqueológico, Destino 2, ahora nombrado Luján I. En 1982 E and E determinó que el sitio había sufrido disturbios severos y que no era elegible para inclusión en el Registro Nacional. Sin embargo, señala Pabón en su carta a la Marina, que al transferir el lugar al Municipio para la construcción de un complejo deportivo, se ha identificado una aldea indígena incluyendo una veintena de enterramientos. Pabón comenta lo siguiente sobre esta situación: "es claro que la metodología utilizada para determinar la elegibilidad de este sitio fue inadecuada (...) y que es posible que haya más lugares en terrenos militares elegibles para el Registro Nacional de lo que el informe de E. and E., nos hace creer." Arqueología precolombina En su informe, Curet describe múltiples fallas relacionadas con el trabajo de E and E: la falta de documentos y de materiales mencionados en los textos, procedimientos inapropiados para la clasificación del material cerámico, la naturaleza muy limitada de las excavaciones, las pobres descripciones de localización de las unidades de prueba y en algunos casos, la ausencia de documentación relacionada con la ubicación de las colecciones de superficie, entre otros problemas. En la conclusión de su informe Curet señala que " (...) es una pena que un proyecto como este hecho por Ecology and Environment, Inc., con tantos recursos disponibles, no utilizara un diseño de investigación más eficiente, y se restringió a tocar solo aquellos temas impuestos por el contrato. Los proyectos a contrato tienen los recursos y la capacidad de realizar trabajos académicos y teóricos más allá que los especificado por las agencias contratantes. Es el deber de los arqueólogos cumplir no sólo con las necesidades del contrato, sino también servir las necesidades de la arqueología caribeña." Es importante mencionar que diez y siete de los 33 lugares nominados por E. and E. al Registro Nacional de Lugares Históricos de los Estados Unidos están en el Registro desde el pasado 28 de febrero de 1997. Diez y siete lugares reconocidos por el Gobierno Federal y por la Oficina Estatal de Preservación Histórica de Puerto Rico como sitios de gran importancia arqueológica del pueblo viequense, que ese mismo pueblo no puede conocer. Los arqueólogos que por más tiempo consecutivo trabajan en Vieques son Ivonne Narganes Storde y Luis Chanllatte Baik, del Centro de Investigaciones Arqueológicas de la U.P.R. en Río Piedras. Desde mediados de la década del setenta, dedican todos los años su trabajo de campo de tres meses a Vieques. Los más destacados descubrimientos de Chanlatte y Narganes son los yacimientos viequenses de La Hueca, Sorcé y el Sitio Arqueológico Puerto Ferro. En relación al impacto de la presencia de la Marina de Guerra de E.U. sobre la
arqueología de la Isla Nena, aportaron los siguientes comentarios: En Vieques, las verjas militares de alambre de púa y los puestos militares con soldados de un ejército invasor, mantienen al puebloseparado de elementos importantes de su patrimonio arqueológicocultural. Los militares saben de la fuerza que deriva un pueblo de su historia. Saben que un pueblo armado con el conocimiento y el orgullo de un glorioso pasado de lucha y sacrificio en los cañaverales, en los ingenios azucareros, en lanchas de pescadores, una historia que cuenta con milenios, será capaz de romper cualquier barrera y cambiar su mundo. Debemos exigir a la Marina el acceso libre para todo ciudadano viequense a las áreas
de importancia cultural y el cese inmediato de las actividades militares en esos sectores.
Nuestros arqueólogos, investigadores y estudiantes deben tener libre acceso a las ruinas
de las centrales y haciendas azucareras y los muchos otros recursos culturales hoy
prisioneros tras las rejas de la Marina. * * * 1. Introducción
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