E D I T O R I A L >  

>> La lucha por la paz y la justicia en Vieques continúa
>> 1 de mayo de 2003


La lucha por la paz y la justicia en Vieques continúa.

La salida de la Marina de Guerra de los Estados Unidos de la isla de Vieques en mayo del 2003 es una victoria admirable para el pueblo de Vieques y sus muchos aliados amantes de la paz que participaron en esa importante lucha.
No obstante, las fuerzas militares de los Estados Unidos aun controlan terrenos en Vieques, como el puesto de comunicación en Monte Pirata y los terrenos en donde tienen el radar "ROTHR" ("Relocatable Over The Horizon Radar") al oeste de Vieques. El gobierno federal también controla varias hectáreas al oeste de Vieques en los terrenos que antes usaban para almacenar municiones. Y luego de la salida de la Marina del área este de Vieques, la totalidad de esos terrenos en el este permanecerá en manos del gobierno federal, ya que la Marina los transfirió al Departamento de lo Interior de los Estados Unidos, en lugar de devolvérselos al pueblo de Vieques. Por lo tanto, los reclamos de la descontaminación y la limpieza de las tierras en Vieques, de la devolución de las tierras al pueblo de Vieques, y del desarrollo sostenible de Vieques, son reclamos que no han sido atendidos y la lucha para lograr dichas metas continúa. A su vez, la crisis de salud en Vieques causada por más de 60 años de bombardeos con todo desde bombas vivas hasta NAPALM hasta uranio reducido, no desaparecerá con la salida de la Marina y seguirá sufriéndose mucho después de la salida de la Marina de Vieques. Tiene que haber remediación, compensación y tratamiento para los muchos viequenses que sufren como consecuencia de las actividades militares en su isla. Recordemos que el 29 de julio de 2001, el pueblo de Vieques tuvo la oportunidad de votar en torno a la presencia de la Marina en su isla. A pesar de todo el dinero y la influencia que usó la Marina para tratar de obtener resultados favorables, el pueblo de Vieques habló claramente: 68 porciento de los residentes votaron a favor del cese inmediato y permanente de toda actividad militar y bombardeos en Vieques, a favor de la salida de la Marina de Vieques, y a favor de la limpieza de las tierras y su devolución al pueblo de Vieques.

El cese de los bombardeos y la salida de la Marina del área este de Vieques ha sido una victoria inmensa, bien merecida para un pueblo que ha sufrido demasiado por demasiado tiempo. Pero los otros reclamos no se han cumplido. La lucha por la paz y la justicia en Vieques continúa.

E D I T O R I A L > A R C H I V O S >

>> La lucha por la paz en Vieques continúa
>> Invierno 2002


La lucha por la paz en Vieques continúa, y la causa sigue siendo igual de justa y urgente. La Marina de Guerra de los Estados Unidos aun controla la mayor parte de los terrenos en Vieques, aun puede bombardear cuando quiera, y aun contribuye a la destrucción y el deterioro del ambiente, la ecología, la economía, y la salud en Vieques.

Es importante señalar que, a pesar de lo que algunos dicen erróneamente, NO hay ninguna orden, ley o mandato, del Congreso o del Presidente de los Estados Unidos, para que la Marina se vaya de Vieques. Solamente hay "promesas" orales del Presidente Bush de que la Marina debería irse para el año que viene. Como Presidente y Comandante-en-Jefe de las Fuerzas Armadas, el Presidente Bush pudo haber emitido una orden ejecutiva ordenando el cese de los bombardeos en Vieques. Hasta ahora, no lo ha hecho. Todavía puede hacerlo. Lo que hizo fue darle el visto bueno a lo que el Congreso hizo a finales del 2001, cuando aprobó una ley que impone requisitos onerosos antes de que el Presidente pueda considerar ordenar la salida de la Marina de Vieques. En resumen, la ley vigente dispone que el Secretario de la Marina, en consulta con el Jefe de Operaciones Navales de la Marina y con el Comandante de los "Marines", tiene que certificar que han encontrado uno o más lugares alternos que sean iguales o superiores a Vieques, y que esos lugares estén disponibles para ser utilizados inmediatamente. Y aun si esos requisitos se cumpliesen, y el Presidente honrase su "palabra", la ley dispone que el gobierno federal (y no Puerto Rico) retendría los terrenos ocupados actualmente por la Marina, y no hay disposición alguna para la descontaminación de los terrenos.

En esencia pues, el status legal actual de la situación de Vieques impone requisitos onerosos que deben ser satisfechos antes de que la Marina se vaya de Vieques. Y aun si esos requisitos fueren satisfechos, el status legal actual permitiría que los terrenos se quedasen en manos del gobierno federal. Esta situación choca contra la voluntad democrática del pueblo de Vieques, y del consenso en Puerto Rico y entre las millones de personas solidarias con la paz en Vieques a través del mundo. El 29 de julio del 2001, los viequenses tuvieron la oportunidad de votar a favor o en contra de la permanencia de la Marina en Vieques. A pesar de todo el dinero que invirtió la Marina y de la influencia que ejerció y la campaña de miedo que llevó a cabo la Marina, el pueblo de Vieques habló bien claro: 68 porciento de los residentes votaron a favor del cese inmediato y permanente de toda actividad militar en Vieques, de la salida de la Marina de Vieques, y de la limpieza de los terrenos y la devolución de los mismos a los viequenses.

Esos justos reclamos no han sido atendidos.

Más aun, por meses docenas de Miembros del Congreso de los Estados Unidos le han enviado al Presidente Bush cartas individuales pidiéndole que emita una Orden Ejecutiva para el cese inmediato y permanente de toda actividad militar en Vieques y para garantizar la salida de la Marina de Vieques para mayo del 2003, a más tardar. El mismo reclamo de una Orden Ejecutiva lo han hecho varios otros oficiales electos, y líderes y organizaciones cívicas y religiosas. La Casa Blanca aun no ha contestado ninguno de estos reclamos.

La lucha por la paz en Vieques continúa, y por ello debe continuar la desobediencia civil, la presión política, y otros mecanismos para lograr el objetivo de un Vieques libre de la opresión y el abuso de la Marina.

 


>>Actos de Agresión, Actos de Resistencia: Un llamado a la acción
>> 1ro de junio de 2001

A pesar de la posición oficial del gobierno de Puerto Rico y de la voluntad de la sociedad civil, la Marina de los Estados Unidos - respaldada por el Departamento de la Defensa y la Casa Blanca- bombardeo Vieques durante el periodo del 27 de abril y primero de marzo. Este acto de agresión fue confrontado por la más abarcadora ola de desobediencia civil en la historia de Puerto Rico. Al menos 180 personas fueron arrestadas dentro de los terrenos de bombardeo viequenses, incluyendo distinguidas personalidades como por ejemplo oficiales electos y artistas. En los cuarteles generales de las Naciones Unidas, en Nueva York, otros 26 manifestantes fueron arrestados durante actos de desobediencia civil.

El Presidente Bush, como Comandante y Jefe de las fuerzas militares, es directamente responsable por las violaciones a los derechos humanos de los 9,400 habitantes de Vieques y a los que fueron esposados y encerrados en una perrera sin techo por mas de 24 horas. Un hombre de 81 anos de edad estaba entre los hombres y mujeres que fueron privados del sueño, y que fueron expuestos a las lluvias de la madrugada. Mientras estaban esposados, un grupo de estudiantes fueron roceados con gas pimienta solamente porque estaban cantando. Frente al Campamento García, la Marina, disparó bolines y gas lacrimógeno hacia un servicio religioso. Padre Nelson, el cura católico del pueblo, fue herido en su espalda. Una mujer y una niña fueron sacadas en ambulancia debido a los efectos de los gases de lagrimas. Este abuso y maltrato, que ha sido documentado por la ACLU y Amnistía Internacional, ejemplifica la hostilidad y comportamiento violento del ejercito militar hacia una nación, y provee más razones para demandar la retirada inmediata de la Marina.

¿Cómo pueden los Estados Unidos arrogarse el ser los defensores de los derechos humanos en el mundo, mientras su trayectoría en Vieques empeora cada día? Con razón los Estados Unidos fueron expulsados de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. ¿Qué credibilidad pueden tener ante la comunidad internacional si imponen meramente por su poderío militar sobre la voluntad y leyes de otros países?

Con el apoyo del Tribunal Federal en Puerto Rico, la Marina esta tratando de usar la cárcel como solución a un problema que es uno político y no criminal. Si, como planeado, la Marina comienza nuevamente sus practicas el 13 de junio, una vez mas, esta tendrá que enfrentar la resistencia de nuestra gente. Más personas terminaran en la cárcel, pero estamos convencidos de que la cárcel es un precio pequeño a pagar por la libertad de Vieques. Nuestro compromiso nos hace fuertes. Nuestras demandas son justas y provienen de creencias éticas muy profundas, a las que no renunciaremos por miedo.

Solicitamos a la sociedad civil internacional que lleve a cabo acciones concretas de resistencia en apoyo a Vieques. El bombardeo de Vieques es un problema político que los Estados Unidos tiene que resolver. Está en nosotros generar la acción necesaria para se realice nuestra meta: ¡Fuera la Marina de Vieques!