Versión en Español

UGA ECOLOGIST AND CORAL REEF EXPERT PART OF TEAM THAT DISCOVERED BOMBS, SUNKEN SHIPS OFF DISPUTED PUERTO RICAN ISLAND

picture at the bottom

Monday, December 13, 1999

WRITER: Phil Williams, 706/542-8501, philwpio@uga.edu
CONTACT: James Porter, 706/542-3410, jporter@uga.edu

UGA ECOLOGIST AND CORAL REEF EXPERT PART OF TEAM THAT DISCOVERED BOMBS, SUNKEN SHIPS OFF DISPUTED PUERTO RICAN ISLAND

ATHENS, Ga. -- James Porter, a professor of ecology and marine sciences at the University of Georgia, was the coral reef expert who, with two other divers, discovered that live bombs and two sunken ships lay in the waters off the Puerto Rican island of Vieques.

Existence of the bombs and possible toxic waste in dozens of corroding drums still on the two vessels was made public today.

"My view is the long view," said Porter, a top coral reef expert who for many years has studied the decline of coral reefs around the world. "The question is my mind is simply this: How can we promote conservation in one of the most beautiful places on earth?"

The island, which is within sight of the main island of Puerto Rico on its western end, has been the subject of controversy for years but intensely so since a Marine pilot dropped an errant bomb that killed a civilian security guard on the range which has been used for 58 years to prepare U.S. Navy and Marine forces for combat. Months of top-level negotiations with the U.S. government followed, during which President Clinton agreed not to reopen the site to live-fire training missions but proposed to reserve the right, over a phase-out period, to use it 90 days a year for use with "inert" bombs filled with concrete so that pilots could practice bombing techniques.

Puerto Rico's government and religious leaders subsequently rejected the compromise, and protests began on behalf of the island and its civilian population of more than 9,000. Protesters have been occupying parts of the Vieques range since April.

Porter's involvement began in July when the Puerto Rican government, seeking legal advice in dealing with the U.S. Navy, retained the Atlanta firm of King & Spalding, which hired Porter and two other men: James Barton of Underwater Ordnance Removal, Inc., a Virginia firm, and Fred Hoverkamp of Explosive and Reactive Materials, Inc., which is located in New Jersey. Together, at the request of the Puerto Rican government, Porter and Barton first visited Vieques on July 31 to examine the coral reef.

"The Puerto Ricans said they were told the holes in the reefs came from hurricanes and that there were no bombs in the waters off the islands," said Porter. "We examined the area carefully and found that the holes were not from hurricanes, and there were a large number of live bombs in the waters as much as 400 yards offshore hundreds of live artillery shells and bombs."

While negotiations continued between governor Pedro Rossello of Puerto Rico and U.S. officials in Washington, Puerto Rican officials asked the team to return once more to look for other evidence of damage to the coral reef. It was on this trip on Nov. 26, when the team discovered the wreckage of two ships loaded with barrels, some of which appeared to contain liquid while others appeared to be loaded with solid material. The ships lay in only 15-20 feet of water, and Porter estimated they had sunk about 10 to 12 years ago, based on the size of the corals which had grown on their hulls.

The barrels were clearly leaking material into the water, and Hoverkamp took samples to determine if they held toxic materials. In addition, Porter said there was at least one compressed gas cylinders clearly visible, though what was inside the cylinders--if anything--was unknown.

The team also used a device called a magnetometer to study the craters thought to have been created by hurricanes and found that all sectors of the crater walls had "metallic objects" or shrapnel in them, which, Porter said, confirm that bombs or explosives caused the craters.

The team named the off-island shipwreck sites the "Reef of Barrels" and the "Barge of Barrels." The Reef of Barrels consists of a ship at least 100 feet long and 35 feet wide with between 150 and 200 barrels showing from a partially breached hull. Porter said this site is extremely dangerous because of an abundance of live artillery shells and bombs.

The Barge of Barrels site includes a barge whose hull is broken in two, with a stern section 105 feet long and a disintegrating bow section at least 15 feet long. Porter said the team's best estimate is that there are perhaps 900-1000 barrels at this site, which is also littered with unexploded ordnance.

"There were two types of 55-gallon drums at both sites," said Porter. "They had either screw-on bung-hole stoppers or strap-down lids. The former are designed for liquids and the latter for solids."

Porter has been widely quoted in the past few years as an expert on the decline of coral reefs, especially in south Florida, and his work has led to new knowledge about how corals grow and thrive.

 

* * *


Leaking barrels with unknown chemicals
inside sunken ships on Vieques' waters.

TRADUCCION

Universidad de Georgia
Instituto de Ecología

Memo Fecha: 6 de diciembre de 1999

Memo A: Sr. Chet Tisdale
King y Spalding
Calle Peachtree 191
Atlanta GA 30505-1763
Phone: (404) 572-4600
Fax: (404) 572-5139

Memo de: Dr. James W. Porter, PhD
Profesor de Ecología y Ciencias Marinas
Universidad de Georgia
Atenas, GA

Memo re: Borrador de Hallazgos en Vieques, Puerto Rico

A solicitud del Gobierno de Puerto Rico, participé en un expedición de campo de cinco días (26 de noviembre al 30 de noviembre de 1999) para examinar lugares subacuáticos dentro del área de bombardeo en la parte este de la Isla de Vieques. La expedición incluyó la participación de un experto en municiones subacuáticas, el Sr. James V. Barton y un experto en químicos peligrosos, el Sr. Fred Hoverkamp.

Teníamos cuatro objetivos:

1. Recolectar muestras de los químicos que se filtraban de la bombas ubicadas en los arrecifes de coral que se encuentran en la costa.

2. Determinar el origen de los cráteres que se encuentran en los arrecifes de coral y en el fondo del mar en esa región.

3. Recolectar tarjetas de tiro colocadas en una barcaza hundida para determinar si éstas fueron colocadas allá después de firmado en Acuerdo de 1983.

4. Determinar, si es posible, el alcance de la contaminación química proveniente de la filtración de las bombas.

En este breve informe, hago un resumen de nuestros hallazgos:

(1) Localizamos y tomamos muestras de bombas y fragmentos de bombas para examinar la presencia de explosivos de alto poder y otros materiales tóxicos en los arrecifes de coral.

Estas muestras fueron tomadas por el Sr. Fred Hoverkamp para hacer su análisis químico. Las muestras incluían no solo pedazos de los cascos de las bombas y de sus hendiduras, sino también de los sedimentos en los alrededores.

Particularmente interesante son las muestras de corales altamente enfermos y descoloridos en contacto físico con una de las bombas que filtraba. La muestra de seleractinian coral (Montastrea annularis cf.faveolata) incluye tanto tejido biológico como material esqueletal. Este espécimen será examinado para determinar la presencia de materiales tóxicos en sus tejidos.

Las muestras han sido tratada en la manera adecuada (vea anejado el “Custody Transfer Records”). Los resultados de los análisis químicos deben estar disponibles a finales de diciembre.

(2) Evaluamos cráteres en el lado de la Isla de Alcatraz que da al mar usando un magnetómetro para detectar la presencia de municiones metálicas en las paredes de los cráteres.

Los resultados del estudio del magnetómetro indican inequívocamente que todos los sectores de las paredes de los cráteres tienen objetos metálicos adheridos a ellas. Algunas de las municiones están tan profundamente adheridos que son invisibles a simple vista, y solo detectados con el detector de metales. Otros objetos que sobresalen de las hendiduras y fracturas a lo largo de la pared del cráter. Esta data confirma un origen detonado en los cráteres y desacreditan completamente que los cráteres hayan sido ocasionados por un huracán.

(3) Recolectamos la "tarjeta de tiro" ("snake-eye" fin) de una barcaza anclada cerca del arrecife que fue hundida en el coral.

Este objeto está siendo examinado para ver si su número de serie y otras marcas que la identifican pueden ser utilizadas para identificar la fecha en que fue hecha.

(4) En un intento por determinar la extensión de la contaminación química en la región, solicitamos ser llevados a objetos sumergidos dentro del área de tiro.

En el transcurso de varias horas descubrimos dos barcos naufragados cargados con barriles de 55 galones (contenido desconocido) y un cilindro de gas comprimido (contenido también desconocido) que han estado hundidos en medio del canal de agua poco profunda que van desde el arrecife de coral hasta la Bahía Salina del Sur.

Nombramos el Lugar 1 como el "Arrecife de Barriles". El "Arrecife de Barriles" está ubicado a 18 07' 30.07"N Lat. O65 18' 09.94" W Long. (expresado en grados, minutos, segundos decimales). Esta barcaza hundida tiene al menos 100 pies de largo y 35 pies de ancho. Hay entre 150-100 barriles contenidos en un armazón parcialmente roto, tirados sobre la cubierta y regados en el fondo del mar adyacente al naufragio. Pedazos de barriles y las tapas de barriles intactos pueden observarse en todas direcciones alrededor de la nave. Nuestro conteo de barriles no incluye los barriles sumergidos en la arena. Este lugar está altamente contaminado con municiones vivas (tanto bombas como proyectiles) y debe ser acercado mediando extrema precaución.

El "Arrecife de Barriles" también incluye al menos un cilindro de gas comprimido de 4'4" de largo. A pesar de que el cilindro está altamente corródo, aparecen marcas de indican "material tóxico" en el cuello. Copiamos las marcas legibles, y el Sr. Hoverkamp está verificando si la información parcial obtenida puede ser usada para identificar el contenido del cilindro. No tratamos de levantar el cilindro para revisarlo más de cerca. Tanto la válvula principal como el regulador de gas se encontraban cerrados y por lo tanto el contenido del cilindro se encuentra seguramente bajo presión y por lo tanto debe ser dejado en la profundidad hasta que se determine la naturaleza de su contenido.

Nombramos al Lugar 2 "Barcaza de Barriles". La "Barcaza de Barriles" se encuentra a 18 07' 37 62" N Lat. 065 18' 09.15" W Long. (expresado en grados, minutos y segundos decimales). La barcaza está partida en dos y incluye una sección de popa de 105 pies más una sección desintegrante de proa de al menos 15 pies. La barcaza es 33.5 pies de ancho y tiene un "freeboard" de 11 pies. La barcaza hundida estaba llena de barriles, en hileras de tres en toda entrada o pasaje imaginable. Los barriles en este lugar eran demasiado numerosos para ser contados, pero basándonos en las dimensiones de la barcaza y el hecho de estar apiladas como sardinas en el interior, nuestro mejor estimado es que ese barco contiene entre 900-1000 barriles. Al igual que en el Lugar 1, municiones sin explotar se encuentran esparcidas por el área haciendo que sea peligroso el movimiento alrededor del naufragio.

Como una observación final preliminar, los barriles en ambos lugares incluyen dos tipos distintos de barriles de 55 galones. Barriles que a ambos lados tenían "corchos" atornillados o barriles con tapas amarradas. Los barriles con "corchos" atornillados son usualmente para líquidos; los barriles con tapas amarradas son usualmente para sólidos. Atisbamos dentro de algunos barriles que tenían las tapas rotas buscando el "lab-pack" usado en desperdicios peligrosos los cuales se asocian comúnmente con desperdicios sólidos, pero desistimos de hacer cualquier otra indagación hasta que se aclarasen las obvias dudas asociadas a la seguridad del lugar, aunque sea para visitar.

Curso de acción recomendado:
Si los barriles contienen material tóxico, y si su integridad está afectada, entonces existe la posibilidad de contaminación local y regional. Más aun, si se utilizan bombas inertes o proyectiles en estas áreas, aun estas llamadas municiones "verdes" pueden resultar seriamente peligrosas si destruyen la frágil integridad de los barriles o de los cilindros de gas.

Como un asunto urgente, recomiendo que las siguientes tres medidas sean tomadas inmediatamente:

(1) Investigar los dos lugares donde se encuentran los barriles y tratar de localizar otros dos lugares con barriles mencionados por los pescadores locales.

(a) cuantificar y hacer un mapa de la cantidad y ubicación de los barriles en cada lugar.
(b) Cuantificar y hacer un mapa de la cantidad de municiones vivas en cada lugar.

(2) Tomar muestras de los barriles y los cilindros de gas. Estas muestras son de crucial importancia para determinar:


(a) la naturaleza tóxica de los materiales un los barriles
(b) los procedimientos necesarios para manejarlos de manera segura
(c) la mejor manera de disponer de los materiales de una manera segura y limpiar el área

(3) Recolectar corales en las áreas de naufragio para determinar la edad de los mismos.

Conocer exactamente cuando los barriles fueron hundidos es una pieza importante del rompecabezas que ayuda a determinar el contenido. Además, el grado de deterioro de los embaces (y por lo tanto la facilidad de su manejo) es muestra de la cantidad de tiempo que los barriles llevan sumergidos. Los corales (como los árboles) forman aros de crecimiento anual; y por lo tanto rayos x de "sclerocrhonology" pueden ser utilizados para determinar la edad de estos naufragios, esto, en la misma manera que el "dendrochronology" es utilizado para determinar la edad de un árbol. Hay corales creciendo en la pare superior de ambas naves y por lo tanto puede se usados para determinar con precisión la fecha en que las naves fueron hundidas. El crecimiento del coral puede indicar también la calidad del agua que rodea las naves. Un crecimiento anormalmente bajo puede indicar un efecto tóxico de materiales que se filtran de los barriles.